

Planta Merigold
Complementos perfectos (opcionales)
Merigold
Enciende la calidez y el optimismo en tus espacios con la radiante planta Marigold. Esta bellísima y popular variedad botánica es aclamada universalmente en el diseño de interiores luminosos y balcones debido a su espectacular floración en forma de pompones compactos, que despliegan matices que van desde el amarillo más puro hasta el naranja encendido más profundo. Al ser una especie sumamente noble y vigorosa, rompe de forma inmediata con la monotonía cromática tradicional de los follajes verdes, convirtiéndose en la alternativa perfecta para decorar mesas de centro, estanterías en cocinas soleadas o portales de bienvenida con una sofisticación natural inigualable.
Cuidados básicos de la planta Marigold:
Luz: Demanda una ubicación estratégica con abundante luz natural o sol tamizado; la buena iluminación es el motor principal para abrir sus botones florales.
Riego: Moderado y directo a la tierra; humedece el sustrato procurando mantener una humedad ligera, esperando que la capa superior se seque antes de regar de nuevo.
Suelo: Requiere una mezcla de tierra muy suelta, ligera, porosa y enriquecida con materia orgánica que cuente con un drenaje rápido y eficiente.
Poda: Realiza cortes constantes en los tallos de las flores que comiencen a marchitarse para redirigir la energía de la planta hacia la apertura de nuevos brotes.
Abono: Aplica fertilizante líquido para plantas con flor bien diluido una vez cada 20 días durante sus etapas de máximo desarrollo para potenciar el brillo de sus pétalos.
Colores: Vienen en diferentes tonalidades de naranja y amarillo, en algunos casos tienen acentos de color rojo y dorado convirtiéndolas en plantas muy atractivas.
IMPORTANTE: Al ser una planta viva, no podemos garantizar que recibirás una exactamente igual en forma a la de la foto. Su nivel de floración y frondosidad dependen de la disponibilidad en el vivero.




